1/3/15

Debate sobre el estado del pasado.


El DEP-015, que también se podría interpretar como descanse en paz este año, ha suscitado un lógico interés en los medios de comunicación, pero apenas conmueve al ciudadano. Hace mucho tiempo que la mayoría absoluta de la población vive indiferente a las representaciones que tienen lugar en el teatro de los diputados. En general, la gente anda ocupada con sus problemas porque sabe que las promesas políticas no les van a solucionar nada, ni ahora ni después. Tan solo cabe esperar a que alguien llame solicitando algún tipo de reparación doméstica, que se cobra sin factura, o que una empresa ofrezca contratar a tiempo parcial, que tampoco viene mal.
Mientras en la tribuna Don Mariano se dedica a torturar la estadística –feliz expresión de Alberto Garzón– y retuerce los números para demostrar que el rescate a la banca ha significado su mayor logro social, por aquí abajo nos hemos acostumbrado a soportar el frío de la precariedad. La población ha interiorizado que la corrupción seguirá circulando por las venas del sistema, y que cada uno escape como pueda. En todo este año, no se esperan sino aluviones de discursos electoralistas persiguiendo voluntades, los ansiados votos que cuelgan, almacenados en las neuronas como inertes papeletas en blanco, y que las soflamas publicitarias deben activar. Asistimos a un decadente espectáculo televisado, donde feroces tertulianos prostituyen la ética, aumentando la sensación de indignidad.
Las leyes del mercado rigen todos los intercambios, desde una ceremonia de entrega de premios hasta el último periódico manoseado en la barra del bar. Todo es susceptible de ser consumido al precio que marque el caprichoso mundo financiero de lo que más venda. Los valores fluctúan al alza o a la baja según las circunstancias de cada momento, el atractivo clásico de Pedro Sánchez o la coleta enérgica de Pablo Iglesias. Las variaciones de la actualidad son meras tendencias en las redes sociales y se suceden éxitos o fracasos sin que nadie se acuerde de prestarles importancia. En este estado de cosas, es normal ver un debate sobre el pasado sin futuro, o un presente que desea el cambio, pero desconfía de sí mismo. 

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 01/03/2015
http://www.laopinion.es/opinion/2015/03/01/debate-pasado/593121.html


15/2/15

Por fin hemos descubierto que los de Podemos Monedero en particular– son seres humanos imperfectos, capaces de ocultar ingresos a la Hacienda Pública. Ésta es una muy buena noticia porque los sitúa en igualdad de condiciones frente al resto de los mortales. Si alguien pensaba que constituían un grupo de cándidos profesores, practicantes del virtuosismo contemplativo, alérgicos a la mentira o inmunes a las tentaciones de la carne o del dinero, ya ha experimentado la tremenda frustración que llega tras un confiado exceso de expectativas.
Si nos consideramos una sociedad adulta, tendríamos que saber interpretar el paralelismo entre el crecimiento espectacular en la intención de voto y la campaña del miedo orquestada, contra una formación política inexistente hasta hace un año. El Partido Popular, al que cada vez se le nota más el nerviosismo, no escatima esfuerzos en utilizar todos los resortes del Estado para minar a esos peligrosos populistas que amenazan con derrumbar el sistema y llevarnos al caos. Igual no se han dado cuenta de que a la gente no le resulta atractivo un orden económico en el que las élites esconden cantidades ingentes de dinero en bancos suizos, mientras aumenta la desigualdad, así que hay ganas de cambio, incluso por encima de los pecados cometidos por los podemitas inquisidores de la llamada casta.
"El Roto"
En realidad, a la nueva y extensa mayoría social no le importa tanto que los que vengan lleguen a convertirse en lo mismo que dicen detestar, con tal de echar a los que están. Demasiados recortes han afectado gravemente a la clase media desmoralizada y conducida a la precariedad, al tiempo que se rescataba a la banca, protegiendo los intereses de las oligarquías. Vivimos en un país donde hay que reconocer la corrupción como algo inherente al funcionamiento habitual en el que nos desenvolvemos. La costumbre de protestar es directamente proporcional a la facilidad con la que trabajamos en b o repetimos acciones fraudulentas con la excusa de que los peces gordos también lo hacen.
La verdadera conciencia social comienza por el respeto a lo público, a los demás y a uno mismo, y hasta que eso no se cumpla, los monederos suizos continuarán llenándose con hipócritas, relucientes y falsas promesas.

Artículo publicado en el Diario "La Opinión" de Tenerife, el 15/02/2015
http://www.laopinion.es/opinion/2015/02/15/monedero-suizo/590777.html

6/2/15

Es ahora



"Estamos ante una oportunidad histórica". La categórica frase, pronunciada por Alberto Garzón, el nuevo líder –en la práctica– de Izquierda Unida, ha recibido las bendiciones de un actualizado Julio Anguita –que habla con la tranquilidad de quien se encuentra fuera de los focos– haciendo una sensata lectura de la catarsis social y política que vivimos. El veterano referente espiritual de la izquierda más ortodoxa, aparte de reinterpretar el vacío ideológico provocado por el desmoronado PSOE, aprovecha para definir a Cayo Lara como un honrado dinosaurio que no entiende lo que ocurre, por más que se lo explique, señalando lo que debería constituir el objetivo principal: una gran coalición con Podemos. El sacrificio de todos los egos y recelos antediluvianos, por la constitución de un partido orgánico. La alternativa real que propicie el cambio.
En paralelo, Pablo Iglesias realiza un llamamiento a toda la sociedad sin distinciones, para que acuda a una gran movilización que evoca el 15M, en un simbólico recorrido desde Cibeles hasta Sol. Los fundadores de Podemos son conscientes de que el acoso mediático será infernal y quieren testar el pulso de la indignación, midiendo poder de convocatoria. A partir de ahora, cualquier batalla perdida, sea en Andalucía, sea en las convergencias locales o en las autonómicas, supondría perder músculo para afrontar la guerra definitiva que se va a librar a finales de año.
Alexis Tsipras afirma que la Troika es el pasado y que se acabó el sometimiento a las directivas neoliberales aplicadas por el merkelato. Syriza ha desbancado al bipartidismo clásico y pretende acabar con la vieja y corrupta oligarquía griega, al tiempo que desafía a los acreedores con el impago parcial de la deuda. Si los países del sur son capaces de responder a las esperanzas que han depositado en las urnas los votantes en la cuna de la democracia, parecerá que han pasado cien años de la mayoría absoluta que cosechó el PP en aquella España asustada por la amenaza del rescate.

El presente del capitalismo avanza hacia escenarios inimaginables hasta hace bien poco. Este continuo ahora, siempre lleno de urgencias, entierra las formas conocidas, abriendo interrogantes que reclamarán respuestas todavía ignotas.

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife el 06/02/2015
http://www.laopinion.es/opinion/2015/02/06/ahora/589272.html

9/1/15

Convivencia o fascismo


Los que aún creen en los ideales de un tiempo nuevo para la euro zona, se chocarán con el inevitable pragmatismo de un frágil gobierno griego, liderado por Syriza, que si bien puede recrear la confrontación entre las élites del norte y el humillado sur, no tendrá más remedio que negociar según las normas que el Club impone a sus socios. En ello le va la supervivencia, si no quiere comprobar cómo el odio y la indignación que los justifica se vuelven en su contra, ante un hipotético cierre del crédito por parte de los mercados financieros, la última y definitiva arma de los verdaderos dueños del cotarro. El invento del euro es irreversible y ha supuesto la implantación del neocolonialismo económico, como expresión contemporánea del chantaje ejercido sobre los países deudores que, a cambio de la moneda única, pierden importantes cuotas de soberanía.

Lo que ocurra servirá de espejo a España, donde la prometedora regeneración, que ya tiene nombres y apellidos, se topará con la tozuda realidad de un mundo globalizado por las multinacionales que monopolizan la producción y distribución de los bienes y servicios que necesitamos consumir. A la hora de la verdad, la retórica del asalto mediante el poder ciudadano a las oligarquías corruptas, quedaría diluida en gran parte, porque nuestro modo de vida depende de llenar el depósito de combustible, o comprar en las grandes superficies los productos a los precios más baratos. El Mercado está por encima del Estado.
La capacidad transformadora que demandamos no es tal si está circunscrita a un mero intercambio de representantes públicos, aunque los que vengan se llamen Podemos y sus propuestas conecten con el estado emocional de una mayoría cualificada. En último término, las organizaciones políticas que encumbren los intereses de los de abajo contra los de arriba, no pasan de abanderar el relato crítico con un sistema del que acaban formando parte. Éste es el auténtico drama de una izquierda absorbida por la lógica del capitalismo, cuando se descubre incapaz de competir en igualdad de condiciones, a base de nacionalizar los sectores clave de la economía o aumentando la presión fiscal a las grandes empresas. El dinero circula con total libertad y huye de los lugares donde intuye obstáculos en su carrera hacia la consecución de los beneficios, constante objetivo y motor que mueve a la maquinaria humana.
La gestación de un modelo diferente al actual podría derivarse de la sensación de frustración derivada del fracaso de estos jóvenes actores políticos, al interpretarse como una traición a la esperanza depositada en ellos. El desengaño llevaría al colapso en cuanto a las expectativas de los que están en el medio de la creciente desigualdad, ese gran valle de desesperación, como lo denomina el Nobel de economía Paul Krugman, en un reciente artículo. 
La ex-clase media de países desarrollados viviendo en la precariedad, entre la pujanza de los países emergentes y una minoría cuyo nivel de riqueza no para de aumentar, describe la situación del viejo continente, convertido de nuevo en un histórico campo de batalla donde dos viejos enemigos se vuelven a enfrentar, la convivencia y el fascismo.

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 09/01/2015 
http://www.laopinion.es/opinion/2015/01/09/convivencia-o-fascismo/584478.html


30/12/14

Generación Y


Si preguntásemos a jóvenes de dieciocho años con que partido político se sienten identificados, cual es su ideología o que instituciones merecen su confianza, probablemente nos encontraríamos con un alto porcentaje de respuestas relacionadas con toda la información que comparten en las redes sociales. Si a lo anterior, añadimos algunas cuestiones sobre su grado de aceptación del tipo de sociedad en la que viven, nos sorprendería una cierta unanimidad en sus críticas, entre otras, a las estructuras jerárquicas y a los abusos de las élites económicas.
La generación Y, la mejor formada e informada, huye de los convencionalismos, retrasando los ritos de la edad adulta. Convierten lo local en global sin dificultad, inventando un mundo que multiplica el intercambio de bienes y servicios de una manera cada vez más rápida, fácil y barata. 
Los nativos de la era digital buscan la innovación constante, normalizan la necesidad del fracaso como aprendizaje y desarrollan proyectos que aportan soluciones para un gigantesco número de usuarios. A estos hijos de la revolución tecnológica no les importan tanto los símbolos, ni la raza o la religión, sino la capacidad para crear aplicaciones que cambien nuestra vida, incluso las que no obtienen grandes beneficios a corto plazo. Su objetivo es integrar, no dividir, y esto va a provocar enormes transformaciones en la forma de concebir las relaciones humanas.

Los futuros responsables de tomar decisiones que afectarán a la comunidad, entienden el liderazgo en equipo, favoreciendo mayor participación y horizontalidad en los procesos sociales. Asimilan la transparencia con naturalidad, de tal modo que los mecanismos de control de la población mediante el espionaje, ejercidos por grandes corporaciones o agencias de seguridad, están teniendo que enfrentarse a las mismas acciones en sentido inverso. Aumenta la puesta en circulación de información clasificada, por parte de organizaciones que destapan violaciones de los derechos humanos o publican tramas orquestadas en despachos oficiales. La creciente imposibilidad de preservar la intimidad de personas y gobiernos provoca que los secretos terminen expuestos a la luz pública, como un gran hermano recabando datos y al servicio de la ciudadanía convertida en contra poder, ante las agresiones de estados o multinacionales.

El rechazo a los nacionalismos que justifican las fronteras apelando a las emociones, hace que la idea de patria empiece a asociarse a internet, el espacio sin muros ni banderas, donde pueden conectarse en tiempo real fomentando el asociacionismo entre particulares o grupos que, aún estando a miles de kilómetros, acaban estableciendo lazos de unión cuando ponen en común experiencias y conocimiento. Las distancias físicas y psicológicas desaparecen generando personas con un menor sentido de pertenencia a los límites geográficos de un territorio concreto.

Mientras los modelos conocidos se descubren obsoletos, comienza la gestación de una nueva cultura que construye referentes distintos en un entorno globalizado. En algunos aspectos, se están dando las condiciones para que el individualismo extremo, una vez superado el sistema actual, inicie la catarsis hacia un tipo de convivencia más racional y equilibrada, con la complicidad de los actuales niños, la generación Z.

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 30/12/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/12/30/generacion/583114.html


26/11/14

La ambición de Rosseta


La infinita curiosidad del hombre se encuentra anclada a una roca, a 500.000 millones de kilómetros de nuestros anhelos. La sonda espacial Rosetta, después de diez años describiendo órbitas alrededor del sol, ha culminado parte de su misión con éxito, tras enviar al módulo Philae para que aterrizase en un cometa que viaja a 40.000 kilómetros por hora. Este ingenio de la robótica fue capaz, no sin dificultad, de taladrar la extrema dureza de la superficie y comenzar a transmitir datos, incluso antes de tomar tierra, hasta que entró en fase de hibernación, una vez agotadas sus baterías alimentadas por placas solares. Sus 95 kilos de peso terrestre equivalen a un ínfimo gramo sobre el amasijo de gases, polvo y hielo que componen uno entre millones de cuerpos celestes. Un hito científico que puede ayudar a comprender algo mejor las circunstancias que dieron lugar al origen de la vida tal y como la conocemos.


La inteligencia de los astrónomos—europeos en este caso— que son capaces de llevar a la práctica sus investigaciones, desarrollando nuevas aplicaciones tecnológicas, contrasta con la escasa competencia demostrada por el homo sapiens en otras facetas de la existencia. 

La visión a largo plazo es inherente a cualquier proyecto científico, pero no podemos decir lo mismo de cómo se manejan los tiempos cuando se trata de llegar a algún tipo de acuerdo entre las distintas etnias que colonizan nuestro diminuto rincón en el universo, y lejos de resolver sus conflictos históricos, insisten en mantener la llama del odio y la intolerancia, en la medida que les proporciona el único oxígeno con el que saben respirar.

La determinación y la voluntad que caracterizan a los trabajadores involucrados en un experimento-aventura sideral de tal magnitud, se manifiestan de un modo muy diferente en las reuniones que celebran los grupos de estados ricos, que en lugar de tomar decisiones encaminadas a erradicar la desigualdad y la pobreza, se dedican a planificar la forma de aumentar sus beneficios mediante mecanismos de dominio sobre el resto del planeta. 

Las grandes innovaciones que hacen evolucionar a la ciencia, se echan de menos en las actuaciones de los líderes políticos, cada vez más mediatizados por el poder económico. Su estancamiento se ve reflejado en discursos empantanados por el complicado equilibrio entre los cálculos electorales y el compromiso adquirido con los lobbys que los financian.

Si reuniéramos a un comité integrado por expertos en medicina, matemática, física, química, biología y filosofía, con el objetivo de hallar la fórmula de la felicidad, fracasarían estrepitosamente, pero sin embargo, nos acercarían al conocimiento de interesantes mundos microscópicos y fascinantes vacíos interestelares. 

Habría que preguntarle a Philae si los aminoácidos y las bacterias rastreados allá arriba, son similares a los que nos parieron, o si por el contrario, la condición humana sobrevive tan aplastada por el peso de la gravedad, que en sólo tres dimensiones es materialmente imposible que la ambición y la sabiduría caminen de la mano.


Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, e 26/11/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/11/27/ambicion-rosetta/577584.html


19/11/14

Identidad y crisis

Nos dirigimos a gran velocidad hacia la consecución de profundos cambios en la identidad colectiva. La crisis –palabra de origen griego cuyo significado original era decisión– se ha convertido en un instrumento con enorme capacidad transformadora. Las élites que han ejercido la hegemonía mediante el control, entre otros sectores, de los grandes medios de comunicación, están siendo desterradas por la ciudadanía.
La irrupción de líderes jóvenes, con discursos y maneras alejadas de un régimen petrificado e incapaz de asumir la realidad, es la mejor representación de un país decidido a pasar página. La regeneración no atañe sólo a nombres o a siglas, sino que involucra a la mayoría en un proyecto de futuro innovador, producto de la decadencia de las actuales estructuras oligárquicas.
El concepto de identidad nacional, definida por el sociólogo Zygmunt Bauman como una ficción, se basa en el sentimiento de pertenencia a un territorio y en la lealtad única, como fuente de seguridad y homogeneidad. El fenómeno de la globalización –en el ámbito económico, político y cultural–, provoca que las anteriores certezas ya no basten para entender el desafío que supone la complejidad de gestionar identidades múltiples. En el plano político, se abren alternativas al orden constitucional establecido y esto produce la inevitable aparición de grandes incertidumbres.
La capacidad para gestionar las contradicciones y ambigüedades inherentes a un proceso de fragmentación, supondrá el principal reto en la construcción de un modelo que deberá nacer, necesariamente, en un escenario de ruptura. El deseable consenso no se vislumbra como la clave maestra de un orden huérfano de referentes históricos, salvo la –todavía– vigente dialéctica derecha-izquierda.
La aparición de Podemos ha significado el revulsivo que abre la puerta a lo incierto. El crecimiento exponencial de esta formación transversal y pionera en la utilización de las nuevas tecnologías, no tiene precedentes. Tras el éxito abrumador en la elección de su cúpula dirigente, las preguntas superan claramente a las respuestas, ante la posibilidad de llegar a sustituir las propuestas por hechos en una meteórica ascensión al poder. Y esa es precisamente su fuerza, cuando los antiguos clichés son trastos inservibles, la sociedad esta dispuesta a creer en algo que posee el irresistible encanto de la experimentación, la frescura de lo novedoso.
La democracia entra en el laboratorio y con ella todos nosotros, los partícipes, voluntarios o no, de acontecimientos que van a cimentar la creación de aquéllo que ignoramos, que no tiene nombre, que no sabemos identificar, es decir, que reúne las condiciones indispensables para erigirse en el paradigma de un nuevo contrato social.

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 19/11/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/11/20/identidad-crisis/576221.html