22/10/14

Rivero y Mas


A pesar de que ambos viven su particular ocaso político, la obcecación continúa presidiendo las conexiones neuronales de Paulino y Artur, dos solitarios corredores de fondo. Quizás, a estas alturas, hayan olvidado el mandato que los subordinaba a representar el interés general, para dedicarse en exclusiva a la encomiable tarea de erigirse, con atroz terquedad, en magníficos portavoces de sí mismos. El último monólogo del President catalán anunciando la próxima "convocatoria de participación ciudadana" en lugar de la consulta prometida del 9-N, debería constituir la actuación estrella en un programa especial del club de la comedia.

La diatriba en forma de artículo del premier canario –o de quien lo haya redactado– sobre un soberanismo time sharing, se corresponde no solo con un incurable afán de protagonismo, sino que certifica la irresponsable deriva política en la que incurre, al teorizar alegremente sobre un supuesto proceso del que nadie, que sepamos, sabe absolutamente nada.
Las pretensiones, ocurrencias y planteamientos miopes de estos dos mandatarios llevan camino de convertirlos en peligrosos floreros, incluso antes de que se vayan o les enseñen la puerta de salida en sus propios partidos.
Mas estiró tanto el chicle que ya se le rompió y no le queda otro remedio que convocar unas elecciones endiabladas y en clave de plebiscito, con resultados imprevisibles salvó el anunciado derrumbe de Convergència –con o sin Unió– en favor de Esquerra Republicana y de la nueva ola regeneradora que barre el país.

Rivero anda jugando, en el argot deportivo, los minutos de la basura, fotografiándose en la puerta del Congreso a modo de heroico abanderado con corbata, en nombre de un movimiento contrario a las prospecciones petrolíferas, que en absoluto le pertenece, para ir a buscar más tarde el reconocimiento como nuevo y audaz referente de la invisible corriente independentista canaria.

Artur y Paulino harían bien en utilizar su inteligencia y la experiencia acumulada, y hacernos un favor a los que andamos preocupados por los problemas reales en esta maltrecha democracia, es decir, a la mayoría de la población. Tienen en su poder la gran oportunidad de presentar batalla contra la pobreza infantil, el paro de larga duración, la exclusión social, defender los servicios básicos, la sanidad, la educación, la dependencia, en fin, todos esos problemitas estructurales que soportan tantas familias con admirable entereza. Una magnífica ocasión para limpiar un poco el fango diario, en vez de generar aún más descrédito en una opinión pública saturada de ver y escuchar la increíble cantidad de mentiras, poses de cara a la galería y discursos vacíos que rebosan la paciencia colectiva.
Mientras la gente se organiza en asambleas, estos dos maestros de la vieja política no abandonan la sana costumbre de auto promocionarse en la tarta mediática, arrimando el mechero a las últimas velas que siguen en pie, acompañados de sus fieles comparsas.
En agradecimiento a los servicios prestados, cantemos todos, entre resoplidos y eructos, un satisfecho hasta siempre feliz.



Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 22 de octubre de 2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/10/22/rivero/570721.html



16/10/14

Epidemia informativa



Hay que ver cuánto sabemos del ébola, sobre todo desde que la auxiliar de enfermería conocida como Teresa –considerada culpable, víctima inocente y en último término, heroína que ayuda a los médicos que la atienden– lucha por su vida en el desmantelado, luego recuperado y después muy valioso Hospital Carlos III. Tuvo que llegar el virus letal para que volviésemos nuestra cara horrorizada hacia África, ese continente lleno de pobres negros y de negros pobres a los que deberíamos ayudar más, tras comprobar que el miedo ancestral se nos ha colado por la rendija de un guante mal quitado o quien sabe, pero ya se encarga la pandemia informativa de explicarnos cuál es el protocolo exacto que debemos seguir para colocarnos el traje protector.
Mira por dónde, que nos acabamos de enterar –antes lo decían pero no escuchábamos bien– que el número de fallecidos ronda los 4.000 y que existen tres países llamados Liberia, Sierra Leona y otro más, en los que, además de safaris, hay Organizaciones No Gubernamentales, como Médicos del Mundo trabajando sobre el terreno. Profesionales sanitarios que conviven con el riesgo de contagio, o peor aún, con la posibilidad de encontrar la muerte ayudando a esos desgraciados que besan a sus fallecidos. Pero es que además, los hospitales de campaña no dan abasto y los mandan a sus casas. ¡imagínate, contagiándose unos a otros los negros ignorantes!.
Son problemas del Tercer Mundo que, cuando se nos aparecen por aquí, al lado de casa, nos entra el pánico y el gobierno no ha previsto esta situación, y la ministra es un desastre, y por qué nos tiene que pasar esto a nosotros, con lo tranquilos que estábamos entretenidos con la independencia de Cataluña y las black cards –que parece el nombre de una banda de hard core–.
Así nos va, el primer lugar de Europa que monta una estrambótica presentación en sociedad de esta nueva amenaza biológica. Y no hay vacunas todavía, sólo experimentales, y difíciles de conseguir, ¡no hay derecho!. Conocemos todos los datos, el tiempo de incubación, las vías de contagio, el número de personas en cuarentena por petición propia, el de las que han estado en contacto con la mediática, enfermera y paciente Teresa, denominadas como bajo riesgo, a las que se hace un seguimiento, ¡por si acaso!.
Ya quitaron de en medio a Ana Mato y pusieron a súper Soraya al frente de la crisis con un comité de expertos. Todo comienza a estar controlado.¡ Vaya, sorpresa!, Teresa experimenta una leve mejoría, con suerte igual se salva y, si nadie más cae enfermo, sería la leche.
Con permiso de Forges.
Entonces, volvamos a dejar a los africanos donde están, ellos allí con las fronteras cerradas para que no se escape ninguno, y nosotros aquí, que ya tenemos bastante con la corrupción, los recortes, el fútbol, el desafío secesionista y demás temas de interés.
Lo que está claro es que la desigualdad y la pobreza son cosas que no podemos arreglar, se trata de sociedades subdesarrolladas, así que les enviamos comida, ropa, o los medicamentos que están a punto de caducarse. Somos solidarios, pero no nos presionen tanto que tenemos que pagar la hipoteca, las clases particulares de inglés, las de baile, los restaurantes, hoteles, coches, gasolina. Y el petróleo es malo, aunque si Marruecos lo saca, que más dará.
Propongo un referéndum ciudadano, la madre de todas las consultas. Una pregunta corta y fácil: ¿Se siente usted bien con la epidemia informativa?

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 16/10/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/10/16/epidemia-informativa/569586.html

9/10/14

El paraguas chino



La revolución democrática global vuelve a asomar la cabeza, esta vez en el distrito financiero del gigante asiático. Son jóvenes universitarios en su mayoría, nacidos con el comienzo de la nueva era digital y manejan muchísima información. Comparten miles de contenidos, contrastan opiniones diversas, debaten, piensan y sienten por sí mismos. Constituyen un sector crítico que aspira a transformar la versión oficial de la realidad. Enfrente se sitúa el Goliat representado por un bloque monolítico que observa, entre el asombro y la incredulidad, a este David organizado que lo desafía agitando los móviles encendidos, para reclamar algo tan sencillo de entender, como la evolución hacia una democracia basada en garantizar plena libertad de elección de los candidatos a representantes públicos, lo que implicaría la práctica desaparición del férreo control gubernamental.
La secuela de la revuelta en la Plaza de Tian´anmen se presenta, veinticinco años después, ante los sorprendidos ojos del viejo aparato, con el mundo siguiendo on line el pulso de las manifestaciones coordinadas por la inteligencia del pacifismo desobediente. Las analogías con movimientos como el 15-M y Ocuppy Wall Street son evidentes, de tal modo, que se puede considerar como otro eslabón más en la cadena de una reacción globalizada contra las formas de poder contemporáneas.
Se está produciendo la gestación de una nueva cultura mundial que protesta contra lo que considera injusto, que no acepta los desequilibrios ocasionados por el capitalismo financiero de última generación, que desea acabar con los moldes antiguos. Cuestiones como la toma de conciencia colectiva sobre los efectos del cambio climático están íntimamente relacionadas con la demanda generalizada de un cambio de modelo en las relaciones económicas, sociales y políticas. Esta tendencia avanza en paralelo a una revolución tecnológica sin precedentes y los sistemas actuales de gobierno apenas albergan una mínima capacidad de respuesta, pues sus estructuras continúan anquilosadas en la rigidez del orden jerárquico. La continua interacción entre las personas en red supera la vieja necesidad de contar con agentes de intermediación. Los actores políticos clásicos junto con sus medios de comunicación y persuasión pierden vigencia en favor de la transparencia y la horizontalidad en los procesos de decisión.
En el interior del continente, la China rural convive con la consolidación de la economía de mercado en la gran potencia fabricante de casi todo lo que consumimos en Occidente. La nación con 1.300 millones de habitantes, que tiene por delante el reto de la ineludible y compleja transición hacia el paradigma de una sociedad moderna.
En la futurista urbe de Hong-Kong, los paraguas chinos se abren para protegerse de la violencia de estado y, vistos desde arriba, forman un mosaico multicolor en nombre de la paz y el amor. Cualquier organización hegemónica que pretenda destrozar esta metafórica declaración universal de intenciones, tiene el tiempo contado. Goliat percibe el peligro y propone una negociación a David, para que detenga la revuelta convertida en fenómeno viral. 
La presión ciudadana se va haciendo cada vez más fuerte y conseguirá que el miedo cambie de bando.

3/10/14

Cauran tots


El don entró en la sala del Parlament y un silencio incómodo se iba abriendo ante su experimentada firmeza. El gesto cabreado del padrino amedrentó a los herederos políticos de la familia, que contuvieron el deseo de salir corriendo entre reverencias y prefirieron mantenerse quietos, evitando ser reconocidos por la mirada inquisidora, como testigos cómplices de un mal trago disfrazado de comparecencia.
Los rostros encogidos denotaban el respetuoso temor que el jefe del clan sigue inspirando a sus atribulados sucesores. Cuando tomó la palabra, este hombre bajito de estatura se agigantó y a cada frase certera que pronunciaba, acompañada del enérgico movimiento de su brazo derecho, la audiencia empequeñecía. Tan sólo dos o tres osados se atrevieron a inquirir, cuestionando el discurso autoritario de uno de los animales políticos más influyentes de los últimos cuarenta años.
Después de haber confesado un delito –o varios– por decisión propia y sin que nadie le hubiese preguntado, la plácida senectud mutó en delirante rabieta a modo de viejo cascarrabias que increpa a sus nietos, afeándoles la conducta, por insultar con frivolidad nada menos que al abuelo fundador del nacionalismo pragmático, al máximo responsable de los pactos interesados con el estado centralista, al que tiene tu misma sangre, al que habla tu misma lengua, al molt intocable Jordi Pujol.
El esperpento democrático se apareció en forma de líder a la antigua usanza, como un fantasma amenazador que culminaba su bravata trasnochada con una frase antológica, el mensaje que resume la actualidad de una oligarquía política y financiera en proceso de descomposición. Si una rama del árbol ( sistema corrupto ) se rompe, las demás ( formaciones políticas ) también caerán. Caerán todos. Esta aseveración le salió de las entrañas a uno de los últimos representantes de un régimen caduco, que el bipartidismo imperante se empeña en prolongar inútilmente.
Otra prueba más de que ha llegado la hora de redactar una nueva hoja de ruta constitucional que, a través del consenso, actualice nuestro proyecto de convivencia. La transformación del poder de las elites en mecanismos abiertos a una sociedad que demanda un profundo cambio en el fondo y en las formas. La ciudadanía ya no cree en conflictos inventados para distraer su atención de lo que verdaderamente le importa. La gente se esta fabricando sus propias preguntas y comienza a encontrar las respuestas.

Si yo caigo, todos los demás también. Así sea.


Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 03/10/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/10/03/cauran-tots/567272.html



25/9/14

El otro Pedro


Pedro Sánchez recorre las televisiones a la búsqueda de los votos perdidos. Aparece en prime time entrando en el plató sonriente y desenvuelto, en un honrado esfuerzo por parecerse a alguien joven, dinámico, sensible, la pareja que cualquier madre querría para su hija, el rostro fresco de un nuevo líder, el mejor representante de la regeneración democrática, el antídoto a Pablo Iglesias.
Pero hay algo que no termina de encajar. Quizás sea el peinado demasiado perfecto, o tal vez los dientes tan blancos, quién sabe si cuando llega a casa habla del mismo modo, con esa estudiada sintaxis, loable y desesperada pretensión por ganar firmeza. ¿Se soltará el pelo en la intimidad, mascullando exabruptos o mantendrá el tono preciso, correcto, vocalizando hasta el aburrimiento?.
Resultar creíble generar ilusión, emocionar. Todo lo que hace el último producto comercial del partido socialista obsoleto español, va encaminado al titánico objetivo de frenar el derrumbamiento de unas siglas y su significado histórico. Y no escatimará ninguna posibilidad que le pueda acercar a donde están los ciudadanos, según sus propias palabras, cuando llamaba en directo al programa campeón de la incultura hispánica: Si se trata de entrar en millones de casas a través del Sálvame, estoy encantado. Si tengo que someterme a los experimentos frikis del Hormiguero, allá voy raudo. Lo mismo me da una declaración en el Congreso que hacerme un selfie con el presentador más mediático que haya. Aquí estoy, como un Clark Kent descubriendo al Superman del siglo XXI, el novio progre de la Barbie, un hijo formal de clase media. Soy un hombre sano, deportista, llevo una mochila copiada. Les presento este magnífico colchón. Lo que me ofrezcan. 
Se nota que eres un hombre de partido, fiel al stablishment, amamantado por Susana Díaz y debes sentir a menudo cómo te susurran la cantinela los viejos barones. En tus sueños, se repiten las mismas imágenes: grandes discursos que son letanías de los omnipresentes González y Guerra. Demasiado peso que cargar, amigo Pedro. Para romper con el pasado de verdad, no es suficiente el lavado de imagen ante los medios, porque la estructura sigue estando ahí, casi intacta.
Pedro Sánchez también es un hombre de estado y por tanto, socio que participa de los principales acuerdos con la otra pata del eje de poder político-económico, heredero de una transición que se ha vuelto intransitable. Sus críticas a Rajoy suenan a chiste y la responsabilidad de ejercer la más que imprescindible oposición al gobierno, no existe. Su capacidad de propiciar un auténtico cambio se parece mucho a cero. 
Has llegado tarde a la fiesta Pedro, a deshora, y encima estás muy sobrio como para poder comunicarte en igualdad de condiciones con los que llevamos bebiendo toda la noche. La izquierda se marchó hace rato, cansada de esperarte. Se fue con su amiga la utopía. Ahora se llevan genial. Hay que ver como cambian las cosas. Y por cierto, deberías hacerte amigo de esos a los que llamas populistas porque te niegas a pronunciar su nombre. No les tengas miedo. No te van a hacer daño, sólo dan voz a lo que piensa a gritos la inmensa mayoría. Tú no lo sabes, pero en realidad ellos te representan, a tu otro yo, no al que vemos delante de las cámaras. 
Ya te darás cuenta.

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 25/09/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/09/25/pedro/565900.html


16/9/14

Desnudos en el Paraíso

La capacidad de sorpresa continúa superándose a sí misma ante el descubrimiento de nuevas certezas. El caudal informativo nos presenta un sistema con enormes agujeros en sus estructuras hegemónicas. Las mentiras del pasado salen a la luz señalando a representantes públicos que habían acumulado cierto grado de respetabilidad, y que ahora se declaran deshonestos o son acusados de cometer todo tipo de irregularidades desde posiciones de privilegio.
El poder estaba corrompido y lo sigue estando. Ya no cabe otra conclusión para resumir los usos y costumbres de todos aquellos que en algún momento fueron tentados por la codicia.
Sería injusto excluirnos –a la población en general– de la responsabilidad adquirida por haber convertido las prácticas poco éticas en una parte fundamental de nuestro modo de vida. La democracia real se construye entre todos y no debería dejarse en manos de la clase política, como un ente ajeno y abstracto, para que la gestionen en privado, sin contar con nuestra participación activa y frecuente. Es imposible cambiar todo lo que nos indigna limitándonos a la queja recurrente, como si fueran otros los que tienen que arreglarlo en nombre del pueblo, pero sin contar con su complicidad.
Tenemos mucho que decir y poseemos un alto grado de influencia en el diseño del nuevo tiempo que se avecina. El derrumbamiento del modelo anterior exige dar un paso adelante por parte de los protagonistas del relevo generacional. Los sectores sociales deben implicarse en la adopción de actitudes que promuevan la integración y la participación de la ciudadanía en ese proceso transformador. Las siglas o marcas políticas van a perder importancia en favor de la percepción que tengamos sobre la credibilidad de los aspirantes a administrar los desafíos de la globalización.
La historia de una tormenta financiera que desata varias crisis en un barco llamado fraude, nos reduce a la condición de náufragos arrojados a un paraíso que nos resulta extrañamente familiar. Nos encontramos desnudos de ideas y las referencias anteriores ya no sirven, así que nos toca inventar una alternativa a lo que conocemos. Un proyecto de economía al servicio del bien común y el influyente lobby ciudadano dedicándose a compartir cuotas de felicidad, repartiendo los dividendos para garantizar la estabilidad de los implicados en esta apasionante aventura.
En nuestro interior sabemos que no es el único, pero si el mejor camino que podríamos tomar.

Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 16/09/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/09/16/desnudos-paraiso/564303.html

10/9/14

Algo sobre la belleza

En el puerto viejo de Marsella encuentro una estructura cuyo techo es un gran espejo en el que me veo reflejado. La coincidencia con otros seres y esa imagen que nos mezclaba sobre un fondo de ondas azuladas. Nuestras vivencias individuales formando parte de este mar antiguo y conocedor de millones de historias. Pienso en ese lugar como un crisol que comprime la belleza, convirtiendo la diversidad en algo homogéneo. 
Las pupilas atrapadas en una puesta de sol frente a La Gomera. El cielo naranja que se va enrojeciendo, pausada, eternamente, hasta dar paso a la suave noche de verano. El espectáculo me sobrepasa y empequeñece la fatuidad de los actores cotidianos. La naturaleza sigue su curso, marcando el paso del tiempo, nuestro verdadero reloj vital.
La terraza parisina alrededor de una mesita redonda con el café, los croissants y un libro de notas, los dedos tecleando la pantalla. El instante único es un monumento a la felicidad, inmortalizada en la mirada de un escritor que al descubrir la ciudad, se descubre a sí mismo. Mis hijos saltando en una cama elástica, me parece que rozan las nubes. Los juegos infantiles rompen las defensas que interpone el pesimismo, y su movimiento invita a nuestra imaginación a saltar con ellos. Podemos sentir que flotamos sobre los problemas y aquello que parecía insuperable, se vuelve circunstancial y pasajero.
El grupo de música árabe tocando en una esquina del Barrio Gótico, un eco de vibraciones ancestrales recorre las grietas de la memoria, rellenándolas de aprendizaje.
La belleza del Antártico, tanto que duele verla. El tiempo se detiene. Los glaciares almacenando la información, testimonio del acontecer que permite a los científicos estudiar el pasado para mejorar el futuro. La imponente presencia de un oso polar, esa belleza salvaje nos identifica con el medio natural. Estamos integrados en un sistema global, provisto de fuerzas que se contrarrestan para conseguir el equilibrio. La capacidad de la eterna lucha por la supervivencia, el desarrollo de las investigaciones que nos hacen evolucionar. El progreso humano en el medidor de la temperatura, y una bandera de paz clavada en el centro del continente helado.
Dos bailarines danzan en el escenario, pasión, tristeza, amor, duelo, alegría, muerte. La relación entre dos cuerpos bellos que se abrazan, que se besan, que discuten, que se alejan y vuelven a acercarse, en un continuo vaivén de emociones. La explicación de nuestras contradicciones, la imperfección humana ejecutada de manera casi perfecta, mostrando el sentido de una existencia efímera, pero sólo un momento de lucidez equivale al universo entero. Esta belleza artística y espiritual conecta con el dios que llevamos dentro.
Roma, la gran belleza de un mito en decadencia. La magistral ceremonia cinematográfica de Sorrentino, pletórica de colores y de personajes en el filo del surrealismo. Los años pasan y la belleza continúa ahí, en las ruinas de una civilización que se resiste a perder su magnificencia. Las risas en la comida con los amigos, la complicidad de vernos madurar, y de saber que seguiremos repitiendo los rituales, por encima de todo. La magia de la belleza cabe en una pequeña gota de lluvia en el parabrisas. La belleza modula nuestra visión subjetiva y resuelve el conflicto con la realidad. 


Artículo publicado en el Diario La Opinión de Tenerife, el 10/09/2014
http://www.laopinion.es/opinion/2014/09/11/belleza/563537.html